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Tiempo de Adviento I

Escrit per: Mar Galceran
"Mirad por vosotros mismos: que el exceso de comida y bebida y la preocupación por los negocios no acongoje vuestro corazón".
Me lo comentaba hace poco una familiar que vino a Barcelona des de un pueblecito de montaña de la provincia de Castellón-Teruel dónde vive: "Es curioso pero he encontrado a la gente de Barcelona triste, acongojada. Antes, cuando vivía aquí, no me daba cuenta."
Quizás en la montaña haya menos elementos que nos distraigan de lo esencial...
Y nosotros..., ¿cómo tenemos nuestro tono vital? ¿cómo vivimos nuestra fe, nuestras comunidades? ¿Qué excesos y preocupaciones nos privan de la alegría, la ilusión y la esperanza?.
A veces tenemos también el peligro de dejarnos arrastrar por los excesos de pesimismo, desánimo, impotencia.. que envuelven nuestros entornos secularizados. A veces estos excesos paralizan nuestro hacer y dificultan justamente que la presencia del Infinito se haga evidente y encienda nuestro corazón.
Ojala este tiempo de adviento sea una oportunidad para depurarnos, para revitalizarnos, para dejarnos llenar únicamente de aquel fuego que queme todos nuestros excesos y preocupaciones, ya que tan solo puede encender aquello que quema.
Que la mecha de nuestro fuego interior no se apague, Él está viniendo, de hecho ya está aquí. Hagámosle un lugar, no lo ahoguemos. Dejémoslo quemar nuevamente en nosotros.

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